
Has celebrado tu tercer cumpleaños en Faunia, con papá y mamá.
Te sigue gustando más bailar y correr que pasear a ver animales. Tampoco te interesa lo de estar un rato sentado dibujando, colocando piezas o leyendo.
Lo tuyo es mover cosas, correr, saltar, jugar al pilla pilla y colgarte de nosotros.
Tienes fuerza y vitalidad para tumbar a cualquiera.
Ya vacilas, cuentas cosas y proyectas el futuro. Siempre quieres saber «a dónde vamos luego».
Te gusta que cenemos contigo. Y sino, que estemos contigo mientras comes.
No quieres dormir solo, y lo hemos aceptado. Te acompañamos, que es nuestro papel.
Te fijas en nosotros todo el rato: atiendes a lo que decimos y hacemos, lo recuerdas y lo asumes como el comportamiento adecuado.
Qué presión tener que ser lo que yo quiero que seas.
Por cierto, ya tienes tu primer primo 🙂